Historia

Por versiones de los más antiguos moradores del sector se conoce que fue un 28 de septiembre de 1940, cuando un grupo de autoridades del Concejo Cantonal de Esmeraldas, informaron oficialmente, en un acto especial realizado en la propia población, que Galera había sido elevada a parroquia el 13 de septiembre de ese mismo año, perteneciendo al cantón Esmeraldas.
Cuando se creó el cantón Muìsne, el 3 de octubre de 1956, la parroquia pasó a pertenecer al, ese entonces, novel cantón esmeraldeño.

Sus habitantes subsistían, en sus primeros tiempos, del producto que generaba la tierra, poco después empezaron a arar sus propiedades y a crear fincas. La pesca en la comunidad recién se empezó a practicar en los últimos tiempos y hoy es una de las principales actividades de la mayoría de las familias que residen en la cabecera parroquial.

El humilde ciudadano recuerda que, en sus inicios, eran pocas las familias residentes en el lugar que habitaban una docena de viviendas dispersadas en el centro poblado. “La mayor parte era potreros y matorrales”, señala.

Indica que, inclusive el río cruzaba más al centro de lo que hoy es la cabecera parroquial y luego, en un tiempo que no recuerda, el concejo cantonal de Muisne, lo desvió hacia un costado de la urbe.

Más adelante dijo que, si bien reconoce que la parroquia se ha desarrollado considerablemente, considera que se pudo haber hecho más, “sino que los dirigentes no han empujado para hacer que esta parroquia tenga los beneficios que se merece”.

Indica que, luego de que se elevó a parroquia, el primer Teniente Político fue José Eduardo Mendoza, un manabita que, por esos tiempos, residía en la localidad y era el propietario de la mayor parte de las tierras de lo que hoy es la cabecera parroquial de Galera.

Refirió que no recordaba quien fue el primer Presidente de la Junta, aunque recuerda entre los que ostentaron esos cargos a Manuel Ríos y Plutarco Gracia. “Yo también fui Teniente, Presidente y Secretario de esta parroquia”, aseguró.

En efecto, Plutarco Gracia, quien también reside en la población y dice tener 80 años de edad, recuerda los tiempos pasados, y manifiesta que, cuando él ostentó el cargo de Presidente de la Junta, las acciones eran bien limitadas, “pues sólo contábamos con el apoyo de los moradores para realizar tareas de limpieza y mejoramiento de nuestra parroquia. No podíamos hacer nada más, porque no teníamos recursos”, dijo.

Los dos personajes coincidieron en señalar que, antes de ser parroquia, siendo recinto, Galera contaba con una escuelita, la única de la zona y sólo se estudiaba hasta tercer grado. Quienes querían continuar sus estudios debían trasladarse a Atacames o Esmeraldas.

Por otro lado debemos indicar que ninguno de los dos personajes recuerda la fecha exacta de la instalación del Faro ubicado en Punta Galera, aunque coincidieron en señalar que quizás ellos aún no nacían cuando ese faro ya existía. Indicaron que, de lo que ellos recuerdan, el faro funcionaba con batería y de lo que se les ha informado, en la actualidad sigue funcionando pero con energía solar.

Finalmente indicaron que en Galera sus habitantes subsistían, en sus primeros tiempos, del producto que generaba la tierra, poco después empezaron a arar sus propiedades y a crear fincas. Ambos personajes coincidieron en señalar que la pesca en la comunidad recién se empezó a practicar en los últimos tiempos y hoy es una de las principales actividades de la mayoría de las familias que residen en la cabecera parroquial.

Lo cierto es que de acuerdo a lo relatado por estos dos personajes que, de alguna manera han sido gestores de la historia de la parroquia Galera, esta localidad ha ido desarrollándose lentamente, por lo que esperan que los dirigentes actuales, intensifiquen gestiones para conseguir la solución a los problemas más acuciantes de la localidad, entre ellos el alcantarillado sanitario, mejoramiento de sus calles  y los servicios de telefonía e internet.